LOS MORDISCOS DEL CANÍBAL (MICROTEATRO CANÍBAL)

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EL ESPEJO

 

 

A Alfonso Zurro,

que un día me regaló sus

Cien viajes en ascensor.

PERSONAJES

HOMBRE

ESPEJO

ACTO ÚNICO

 

(Un HOMBRE habla consigo mismo delante del ESPEJO.)

HOMBRE.- Y ahora ¿qué?

ESPEJO.- Y ahora ¿qué?

HOMBRE.- Sí, di. Ahora ¿qué?

ESPEJO.- Sí, di. Ahora ¿qué?

HOMBRE.- Eso lo he dicho yo.

ESPEJO.- Eso lo he dicho yo.

HOMBRE.- Pero yo he hablado primero.

ESPEJO.- Pero yo he hablado primero.

HOMBRE.- ¿Que te crees muy gracioso, no?

ESPEJO.- ¿Que te crees muy gracioso, no?

(El HOMBRE hace como que se esconde. Su imagen ahora no aparece en el ESPEJO, pero de pronto asoma la cabecilla por él. El HOMBRE va y viene jugando con el ESPEJO a salir y no salir.)

ESPEJO.- (Harto.) ¡Gilipollas!

(El HOMBRE, que en ese momento estaba fuera de la imagen que proyecta de él el ESPEJO, acude sorprendido, no sabe si ha escuchado físicamente el sonido o es un sonido interior, y comienza a mirarse fijamente en él con cara de pocos amigos.)

HOMBRE.- ¿Tú has dicho gilipollas?

ESPEJO.- ¿Tú has dicho gilipollas?

HOMBRE.- Ya volvemos a las andadas.

ESPEJO.- Ya volvemos a las andadas.

HOMBRE.- Pero tú, antes, cuando no estaba yo reflejado, me has dicho gilipollas.

ESPEJO.- Pero tú, antes, cuando no estaba yo reflejado, me has dicho gilipollas.

(Comienza a mirar desde distintos ángulos al ESPEJO. En silencio se burla de él. Comienza a hacer gestos y mohines diversos: un corte de mangas, le pone los cuernos… Pero de pronto cambia de humor y se pone triste, deprimido, comienza a llorar.)

HOMBRE.- Yo estoy solo y quiero que seas mi amigo.

ESPEJO.- Yo estoy solo y quiero que seas mi amigo.

HOMBRE.- ¿Tú también estás solo y necesitas un amigo?

ESPEJO.- ¿Tú también estás solo y necesitas un amigo?

HOMBRE.- (…)

ESPEJO.- Sí.

HOMBRE.- (En una simbiosis de extrañamiento y alegría.) ¿Me has hablado, eres alguien?

ESPEJO.- ¿Me has hablado, eres alguien?

HOMBRE.- Ya volvemos otra vez.

ESPEJO.- Ya volvemos otra vez.

HOMBRE.- Es inútil hablar con un espejo.

ESPEJO.- Es inútil hablar con un hombre.

HOMBRE.- (Duda si ha oído bien.) ¡Eh, alto ahí, tú no eres yo!

ESPEJO.- ¡Eh, alto ahí, tú no eres yo!

HOMBRE.- Tú has dicho que es inútil hablar con un hombre. Te he escuchado, has dicho hombre.

ESPEJO.- Tú has dicho que es inútil hablar con un hombre. Te he escuchado, has dicho hombre.

HOMBRE.- (Incapaz.) Tú te ríes de mí.

ESPEJO.- Tú te ríes de mí.

HOMBRE.- Yo no, tú.

ESPEJO.- Yo no, tú.

(Se queda mirándolo con los ojos de odio. Desaparece y se marcha. Vuelve al cabo con un martillo. Lo golpea y lo rompe.)

HOMBRE.- (Cachondo.) Y ahora repite conmigo: Espejito, espejito, quién es el espejito más jodido del mundo.

ESPEJO.- (Con la voz quebrada, como el de una persona a punto de encontrar la muerte.) Yo… yo… yo…

HOMBRE.- (Muriendo.) Yo… yo… yo…